VÍDEO POEMA ‘PACTO’- María Villar Portas

Os dejo el vídeo grabado por Roxana Villagrasa Méndez  durante la lectura de mi poema PACTO, en el recital del 17 de enero de Poesía y Microrrelato en Vigo que tuvo lugar en La Galería Jazz, espacio en el que, las hermanas Raquel y Esther, nos acogen y nos miman a todas las personas que allí nos reunimos para dejar libres nuestras palabras.

TOCAR EL SILENCIO

ANAKONDADANAS-1-SILUETA PERFIL

Tocar el silencio,
todo ese silencio
del que camina en solitario,
el de los despojados,
el de las mujeres maltratadas,
el de los huérfanos que ellas dejan…
pensando bien
que alguien es capaz de oírlo
como tú,
aguantándose la ira
y la violencia que genera.

Tocar el silencio,
nuestro silencio
ese mismo que camina tantas veces junto a nuestros pasos,
y nos habita otras tantas,
todo el que se acumula
en la cabeza de un alfiler,
de lunes a domingo,
de enero a diciembre,
entre la infancia y la senectud,
TODO ESE SILENCIO
que nos abarca y nos conjuga,
en la oscuridad
o en la primavera que nos encierra
entre las valvas de su tiempo,
de arriba abajo,
de izquierda a derecha,
tan decepcionante, a veces,
como tan espectacular
SIEMPRE.

Tocar el dolor de ese silencio,
impertinente,
capaz de surgir con libertad
en medio de un pentagrama cualquiera,
bajo un techo de clamores distraídos
o de canciones infantiles,
ESCRIBIR Y DESCRIBIR
entonces
con la memoria inquieta
PERCIBIENDO
con sencillez
el fragor de los sentidos,
el prodigio de la música
que el mundo arroja sobre ti,
en una tela de araña suave
tejida sólo para proteger
sin atrapar, sin asfixiar.
SIN JUZGAR.
Y subir a ese cielo sin terminar
DEL QUE NADA TIENE
para lanzarte
sin miedo ni paracaídas
a ese tiempo
al que siempre has llegado tarde,
dejando que tu cuerpo
resbale hasta el final,
se separe de su barro,
se haga feliz y nuevo
en otro cuerpo
que te ame sin cansancio
y te dedique muchos campos
llenos de días, hierba, música…
Días para comprender tus días,
tu silencio, que ya no huye,
y se afina como un instrumento
en manos expertas.

Cuerpos que se superponen
y se saben vivos
porque saben soñar en todas direcciones
dispersando sonidos superfluos,
esos gigantes que crecen densos
y nos roban argumentos.

Juntos rompemos todas las respuestas,
las preguntas que aún han de venir,
aplacamos ese dolor incrustado en la memoria
mientras nos abandonamos desnudos
el uno en el otro,
fuera de cualquier emboscada,
de cualquier razón
que no sea el instinto de amarnos
en medio de ese silencio que nos grita,
de una locura que se suaviza
en nuestro aliento,
para escribir, de nuevo,
Y DESPUÉS,
respirando acompasadamente,
tocando nuestro silencio cómplice,
PROTECTOR, SOLIDARIO
Y SIN DOLOR.

M.V.P.

PACTO

CABEZA DE COLORES

Me encuentro en ese tránsito
de llegar
a un pacto con la vida,
buscando una salida
dentro de un círculo sin retorno,
un cambio,
que señale alguna dirección cierta,
una ilusión no contaminada por protocolos,
un paisaje sin fisuras.

Conozco bien el sufrimiento intenso
que arrastra cada paso en la memoria
y fuera de ella,
cómo se ensambla el dolor
con otro dolor,
en un puzle que aventura
no terminar jamás,
amenazando con una locura
que permita ver con claridad
esta respiración
que por momentos se hace efímera.

En medio del mundo
me encuentro en medio de nadie
con el mismo rigor incomprensible
que gira constantemente a mi alrededor.
Hay una apatía que desea instalarse
en mitad del cerebro
mientras el corazón piensa en incendios
y aún la memoria no está calcinada,
ni el miedo o la fatiga han podido con ella.

He sido testigo de la restauración de este silencio
que juega a tenerme y no,
a provocar un dolor agudo,
quizás yo sea culpable de soñarlo también,
sin regodearme en el combustible que lo alimenta
pero con temor de mi propio temor,
en una costumbre atávica
de no saber cómo cuidarme de mí
y soñar siempre a destiempo
inmolándome en un insomnio que me domina,
una oscuridad que me atrae con constancia,
en la que, cada día,
desanudo las sombras del día anterior,
donde me pregunto
si este retorno es válido
para reconocerme el pulso
e incubar otro latido
que siga haciendo circular mi sangre
por todos los rincones supuestos
de una realidad inconfesa,
o si mi imaginación
es una equivocación más,
otra,
de todas las que fluyen en mí
con ambigüedades superpuestas
en el caos que me persevera
y en la desnuda soledad que me asedia,
que me acapara,
intentando que olvide dónde estoy
y dónde soy.

Cada día es ya mañana
en el curso de los recuerdos
que aún soy capaz de tolerar
mientras intercepto un momento
vagamente feliz
que pueda, a su vez,
absorber lo negativo,
drenar lo superfluo,
para encontrar de nuevo en mí
tu presencia nunca excesiva
y tu único e inconmensurable amor.

M.V.P.

EXCLUIDOS/María Villar Portas

VAGABUNDO-10

Imágenes Jean Michel Basquiat

Poema leído durante el recital de Poesía y Microrrelato en Vigo el viernes 20 de diciembre de 2019.

Caminas entre otros,
con esa locura que te otorga la miseria,
dejando una radio encendida en tu cabeza
que te guíe al contenedor
que contiene,
quizás,
tu única comida del día
o quizás ninguna comida.

No hay plan para hoy,
ni para mañana,
ni pan tampoco.

Esos pasos que se arrastran
tras de ti,
son los tuyos,
llevan esa misma prisa gris,
exactamente igual a la tuya,
de querer comprar todo,
tenerlo todo,
incluso un hogar
para el que no tuviste tiempo
de rellenar la última casilla de un impreso.

Manejas todos esos gritos,
tus gritos,
que vienen de la gente, dices,
a ti te lo parece,
y todos esos ruidos de coches que te aturden
circulando siempre
en un atasco maloliente.
Entre todos ellos
sabes
que nadie te conoce,
ni le interesas,
tanto si andas,
como si te detienes,
como si desapareces.

Tienes el don de la invisibilidad.

Quieres alejarte
pero NO sabes cómo,
porque necesitas zapatos nuevos
o un patinete eléctrico
de esos que se ven ahora.
Piensas, también,
sí,
también piensas,
entre la maraña de tus caos,
que quizás te haga falta
una póliza de decesos
que te garantice un entierro
aunque nadie se entere de tu muerte,
esa que tanto temes
y que pisa la misma hierba que tú.

Desconoces qué ha pasado con tus hijos,
dónde están, qué hacen sin ti,
qué podrías hacer por ellos,
aunque lo más seguro
es que no quieran saber nada de tu vida.

Llevas años
arrastrándote como un gusano,
con dolor de muelas
y dolor de alma,
enfrentando un mundo
que te pincha con mentiras,
te provoca miedo,
te abandona
a la puerta de cualquier comedor social
con promesas de un año nuevo y mejor.

Y tú,
para no desfallecer completamente
sólo piensas en robar,
algo,
aunque sea pequeñito,
sólo un poquito de tanta sobra,
para no morir de silencio
leyendo pintadas por las paredes
y dejando crecer tu pelo
hasta el suelo
hasta que no quede espacio
para crecer nada
en esta farsa
de frases valientes
en calles iluminadas
con las que no se puede
cometer una vida.

Y dices,
y repites,
que todo es injusto
mientras sorteas puñaladas nocturnas
y desconoces dónde dormirás hoy, si duermes.

Y piensas,
y sigues pensando,
con insistencia,
en tus cosas,
que no son las cosas de los demás,
mientras te alejas por la acera
y todo sigue igual
para ti
y el mundo se desea
en todos los idiomas
¡¡¡una FELIZ NAVIDAD!!!

M.V.P.

Vídeo grabado por Roxana Villagrasa Méndez en la Galería Jazz

EN FIEBRE Y CAYENDO

PARQUE-LLUVIA-2-BN

Bajo esta lluvia todos los jardines me parecen antiguos, idénticos y diferentes a un tiempo, aunque debería decir, también, ajenos a mi propia diferencia e identidad. Sólo parecidos en el punto en el que me encuentro, que no sé muy bien si es llegada o salida, pues únicamente puedo constatar mi propia presencia corroborada por la ausencia de los demás.

Creo que espero, aunque también creo tener la certeza de no hacerlo, ya que conozco bien esa imposibilidad de que se produzca la entrega de un no-infinito consciente de lo deseado, aunque desconozca, del mismo modo, la puerta que me permita salir de este universo inventado por otros.

Cuanto más observo el mundo, más me alejo del equilibrio de sus realidades y de los sueños que todavía viven en mí, con la desesperación de sentirse ignorados.
Nada me pertenece, excepto el pensamiento, el libre albedrío y la lluvia que ha decidido posarse en mí, muerta ya, despojada de la nube que la sostenía en el aire.

¡Quién gota!

Aquellos en los que pienso no son iguales a como los había pensado, en medio de mi silencio o de las horas de soledad en las que busco un olvido que me permanezca y atraviese la intensidad de este vacío, que se lleve el descontento capaz de anular la consciencia del otro. Me veo en la imposibilidad de quedarme quieta entre la indiferencia generalizada que me rodea, tan llena de orden, apariencias, fingimientos…como de inmensas sombras. Nada me gusta.

Somos pedazos de carne ambulante caminando juntos y desconocidos en el mismo parque inundado de lluvia, sin saber nada de nuestra calma o tormenta, tratando de evitar la mirada propia tanto como la ajena.

Mi propio instinto me lleva a la abstracción de cada cosa que sucede, manteniéndome serena en mis ojos como en mi ansiedad, sin creer en nada que no pueda tocar ni sentir, incluso en contra de mi voluntad, con esa monotonía absurda de los días que tanto me hiere.
𝙈𝙖𝙧𝙞𝙖 𝙑𝙞𝙡𝙡𝙖𝙧

MÁSCARAS

MÁSCARAS-2 - copia B-N

El mundo esparce silencios
mientras idolatra sus miserias,
mira hacia otro lado
cuando miles de mujeres
siguen hundiendo su mirada
bajo los propios pies,
incapaces de escapar
a una inmovilidad impuesta.

El pueblo duerme
idiotizado e hipnotizado
para que todo siga igual:
poderosos encaramados a sus cuentas bancarias
golpeando a hombres sin risa
que viven solos
en medio de noches eternas.
Bestias enfermas de poder
devorando la médula
de infancias que dejan su futuro
en las fábricas que los usan,
de mujeres
que sólo tienen la opción de ser piel
en las aceras de cualquier calle,
cualquier día, cualquier noche,
en cualquier mundo
que desee poseerla por unas monedas
o por una droga que las transporte a otra dimensión.

No quiero
dejarme tocar
por ese reloj agobiado
que intenta talar mis emociones
y lastimar mi tiempo,
que es el mismo de otros,
y llevarlo por el camino trillado,
conocido, fácil.
Me empeño en complicarme la vida
siendo animal que ve cómo se levanta una humareda
en esta ciudad en la que llueven soledades
que hacen brotar ramos de versos
para que alguien vea alguna clase de luz
en medio de tanta niebla,
que no duela tanto seguir vivos
mientras tantos inocentes mueren
o que nos duela tanto
que deseemos ocupar su lugar.

Nada debería lastimar los sueños,
ni las posibilidades de ser
quien cada uno quiere ser.

Pero al final
nadie suma su fuerza a otras fuerzas,
y hasta los fantasmas mueren a dentelladas
de otros como ellos.

Cada uno trabaja para sí mismo
en un fuego de hielo y plenilunios
buscando posicionarse
en su propia huella invicta,
feliz, extraordinaria,
aunque tan llena de máscaras
que no nos puede hacer creer
que reivindique algún derecho
que no sea el suyo propio.

La vida, al final, se resume en un baile de máscaras,
un carnaval, un puro teatro, una feria de vanidades…

M.V.P.

NÁUFRAGOS, AÚN-VÍDEOPOEMA

NÁUFRAGOS, AÚN

HOY,
que este cielo herido
ha dejado de invadirme
con su sollozo,
se me antoja caminar,
como una diosa,
sobre un mar sembrado
de puñales gélidos.

Siento que mi corazón vuela,
a ras del suelo,
segando toda la oscuridad
que me cabe entre las manos
y los desamparos
que pugnan por instalarse
en prematuros cementerios.

Me desbordo
en un camino que ya conozco,
feliz,
en esta arena,
aquella,
que se tendía de bruces
invitándonos a reír con ella,
a soltar el ciclón de vida
que relampagueaba entre tú y yo.

Ya no es la misma,
ELLA,
NI NOSOTROS.

Nos veo, aún,
gigantes,
amándonos en el mar y la oscuridad,
dejando desnudos
los desterrados cuerpos,
crucificados por lenguajes
ajenos a nuestras prioridades.
Conscientes de los sonidos húmedos
enredados en la piel y la respiración entrecortada,
en los sueños que nos encontraban
flotando cada mañana,
agotados, dormidos,
NÁUFRAGOS de nosotros mismos.

No duermo ya.
Las pupilas luchan
contra el pensamiento silvestre
dentro de una melancolía oxidada,
al fondo de un olvido que se resiste a morir
en un duelo de cristales florecidos en los ojos
y una melodía de olas incesantes.

M.V.P.