VÍDEO-POEMA INAUDIBLE/ RECITAL PM VIGO 15-NOVIEMBRE-2019

‘Escucha cómo cruje de noche el armario’
(Paroles-Palabras/Jacques Prévert)

El poema tomó como punto de partida el verso anterior, perteneciente al poema ‘Las grandes invenciones’, aunque el verso no funciona como un epígrafe pues mi poema nada tiene que ver con él.

 

¡Escuchad!
¡Escuchad cómo cruje la noche!
apretada contra las paredes,
perfilada en cada mueble
y en cada curva de la carretera,
tocando a la noche que la antecede.

No es una noche más,
no una noche cualquiera,
deshilvanada entre estorbo de relojes,
ni una noche menos
resonando en medio del cerebro
devorando cualquier brillo
que se atreva a destacar.

Quizás nadie la ha visto llegar,
tan temprano y acicalada,
entre tanta casualidad,
tantas tarjetas de visita, tantos abrazos…
tanto polvo que nos pellizca los ojos,
y tantas risas por segundo.

Es más fácil
acobardarse bajo el peso del día,
al borde de cualquier hora suelta,
mientras se coagulan los segundos
en sucesión pacífica,
que escuchar una leve canción
escondida entre dos miradas que se cruzan,
dos respiraciones que coinciden
en el secreto de la sencillez.

Todo pasa tan rápido.
Nos bebemos la noche
sin que nadie nos llame a ella,
incapaces
para captar ciertos sonidos mudos,
esas señales que se alojan tranquilas
en medio de nuestros caos cotidianos,
y persistimos en el empeño
de asfixiar lo que no vemos,
y lo que vemos
pero no prestamos atención.

¡Escuchad! Repito.
¡Escuchad!
Cómo cruje la noche,
esta precisa noche,
en la que suenan los cuerpos
y algunas almas se golpean,
salvajemente,
apartadas de cualquier testigo,
y al compás,
de cualquier compás
no compartido,
fugaz,
pero capaz,
de partir hasta el último aliento
de sus propios huesos.

Escuchad cómo se aparta
ese manto de nubes grises
que nubla cualquier otra percepción.

Sólo esos jardines llenos de humanidades
tendidas en el suelo,
como soñando,
han escuchado
ese dominio de la oscuridad,
en medio del frío y la intemperie,
y han perfeccionado,
aún más,
su música
para liberar un vuelo de pájaros
en la primera mañana
cuando la hierba finge llorar.

Cruje la noche,
cada noche,
mientras una mujer,
en cualquier parte,
sufre el sonido
de una puerta que se cierra,
sobre su vida,
para siempre,
y ya no tendrá
ningún mundo para vivir,
y tendrá
que soñar otro,
que deje de gritarle por dentro,
y de cancelar sus emociones.

Esa mujer de cualquier parte,
es una mujer de tamaño natural,
que acaso llame a tu puerta,
alguna vez,
no para pedirte sal, o azúcar,
ni un poquito de atención siquiera,
solo para que sepas que existe.

Ella posee la cualidad
de oír al universo entero
y hasta el giro de la tierra
mientras resiste a su pasado
y persiste en su presente
aunque jamás pondrá en una balanza
su miedo y tu peligro,
en medio de la nada en que apenas existe.

Cruje la noche,
esta misma noche,
la que ninguno escuchamos,
igual que crujen
las hojas secas a nuestros pies
en la parada del autobús
y tu insistes en imaginar el mundo desde la ventana de tu atalaya bebiendo la enésima cerveza barata
mientras Cohen susurra ‘In my secret life’
desde tu ordenador ultra-sensitivo,
porque a nadie le importa si la gente vive o muere
en esta noche o en cualquier otra noche de su vida
o si los barcos toman la deriva de cualquier ruta posible.

Os dejo el vídeo grabado por Toñi Caseiro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s