MATERIA SOBRE MATERIA

CABEZA DESHACIÉNDOSE-1-1

Este es otro de esos poemas-hallazgo con el que me he dado de bruces inesperadamente en estas últimas fechas. El único dato que poseo sobre su escritura es que fue escrito un mes de octubre, imposible saber nada más, excepto que aquí está para quien desee leerlo. Es uno de los cuatro poemas que leí muy malamente -a mi edad la presbicia manda- en el recital de Poesía y Microrrelato de Pontevedra el pasado viernes 25 en su sede O Diaño. Agradecer los vídeos y la compañía de Marisa Lozano Fuego.
Un placer compartir cartel con Adri de Vargas, Queco Fresco y Montse Copa, así como las personas que participaron en el micro abierto: Lola Villar, Nila Álvarez Pousa, Adela Martínez, Elisabeth Oliveira, Elloboestaaquí, Charo Miloro y Ana Corzo organizadora sensible y hermana poeta.

 

Todos los días la Materia me maltrata.
Mi sensibilidad es una llama al viento’
Livro do desassossego-Bernardo Soares (F.P.)

 

Materia sobre Materia.
Un pensamiento pasa, se posa
en el vértice de un continente
y no sabe si arrojarse al horizonte
o esperar al crepúsculo para sucumbir.

El equilibrio de la raya
absorbida por los ojos
es infinito en la luz,
luciérnagas en tu cerebro.
Orbitas en un círculo propio
sin moverte de tu eje.

El día siempre es azul.
LA NOCHE, ES.

Ya has perdido la cuenta,
ESTA,
Y OTRAS,
de las primicias y los devaneos,
de todos los olvidos
que te han vivido
mientras tu propia luz se depreciaba
y te acogía una música de silencio.
Así arañas horas al tiempo
hasta que una noche nueva
vuela hasta ti, con su cauce desconocido,
te golpea…
y se condensa en el aire,
vuelto viento de piedra,
cristales resbalando por tu cara,
tu piel, tus manos…
como si conociese tus gestos
o tu alma.

Una IDEA,
QUIZÁS,
O UN CAOS INYECTADO EN VENA.

No sabes QUÉ ocurre
entre este mundo de gente
que parece gozar sin entender,
acaso no haya que entender nada.
No sabes QUÉ hacer
para que esa NADA pase,
o para que todo suceda
en una fracción de la fracción
de tu errática existencia.

Y te empeñas en barnizar de claro
la buhardilla
en la que amas un poco más
– CADA VEZ –
en la que eres infiel,
entre música y humo,
a esas orillas de la costumbre,
buscando materializar ritmo y gemido
dueña de cada pulso que convocas.

De repente
viene el sueño,
ese mismo sueño
que recurre a ti,
objetivándote,
y te recorre
siempre de la misma manera,
CASI,
a la misma hora
Y A LA VEZ QUE, A MÍ,
sin tenernos en cuenta,
sin preguntar
si lo queremos soñar.
Y así decidimos
gastarlo en las sombras
-de un parque absorto-
en la batalla autoimpuesta
de nuestros absurdos primordiales
deseando llamar a nuestra imagen
para romper,
romper la prisa y la distancia.
ROMPERLO TODO:
CADA NADA
CADA COMPARACIÓN
CADA AGONÍA
Apartar un momento para después,
y después,
seguir rompiendo:
EL MOLDE IMPUESTO, más que caducado,
TODO LO ESTABLECIDO
LO CORRECTO, INCULCADO, ORDENADO…
LO QUE LOS DEMÁS ESPERAN DE TI.

Te desencajas, te desprendes
INCLEMENTE, INOCENTE,
de la cleptomanía
de los instantes que sientes,
en los que todo ha sido vivido,
inventado, hurtado, manoseado.
Deseas el estallido
de una bomba original,
BESTIAL, INSACIABLE,
capaz de pronunciar tu nombre
hasta más allá de ti,
la única convicción de tu ser vivo
en medio de diablos,
desangelados,
entre comas y puntos y aparte.

Sigues deambulando por ahí
de manera sistemática
sin lograr penetrar
en esa ausencia que todavía duele,
y nada te importa
si aquí quitas
o allá pones.
Y a nadie importa
si lo haces o no.

Así es esta oscuridad relativa,
todo se mide
y pierde gravedad
SIEMPRE
con relación a la claridad del otro.
Se resuelve un argumento
y se perpetra un futuro más
-dentro de cualquier otro posible futuro-
con la facilidad de deshojar una margarita.

Aun así, NO SABES
desarmar la ecuación de un conflicto,
sacudirte ESAS ESPINAS
que han nacido en tu piel,
quitarte esa ponzoña que envenena tu sangre
que te ha llenado de fragilidad,
TANTA
que no te ha dejado mirar al otro lado de ti,
para terminarte,
para comenzar otra vez
a ser tú y otra nueva.
Jugando al escondite
con huellas que se despistan.
DESPEGANDO,
DESPIDIENDO
la exageración de tu aliento
cuando estás cerca
y cuando más te alejas.

En medio:
EL VACÍO,
EN POSICIÓN FETAL,
preparándose para nacer
– MATERIA SOBRE MATERIA –
balanceándose
antes de desaparecer,
definitivamente,
por el borde de tu vida,
para parirse
en su propio corazón
bajo un cielo que lo entienda.
EN UN DÍA AZUL.
O EN UNA NOCHE QUE SEA.

María Villar/ un octubre cualquiera

2 comentarios en “MATERIA SOBRE MATERIA

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